Monday, May 19, 2014

Lupito y Tere

Papá, la semana pasada compré un par de toallitas para secarnos las manos en la cocina, son las imagines de un par de gallos y una gallina. Luego luego, los bautizamos como Lupito y Tere, aunque no són la viva imágen eh?

No sé porqué, pero me gusta imaginar que puedo platicar con usted, como que me oye cuando escribo aquí, aunque la verdad, esto es más que nada para plasmar mis recuerdos de usted, de cierta forma siento como que usted puede ver esto tambien... que extraño ¿nó?

Me acuerdo mucho de sus consejos, de las pláticas que tuvimos, de las ganas con que se comió ese primer par de mangos de la milpa. Como lo extraño papa, desearía tanto que no hubieramos perdido tanto tiempo dudando del amor que nos teníamos, papi, me disculpo por alguna vez haber pensado que usted no nos quería, que no me quería a mí.
Quiero que sepa que no me quedó ninguna duda de su amor cuando fuimos de sorpresa Myron y yo a Cofradía y usted no podia contener su gozo, y me decía una y otra vez, "Que gusto tan grande verte m'ja, no me esperaba este gozo hoy". Me regresé a Canada con mi corazón lleno de una emoción muy profunda, al darme cuenta de su amor. Duele mucho el no poder hablarle por teléfono, aunque la mayoría de las veces ni entraban las llamadas, pero por lo menos tenía la esperanza de que entrara. Pero sé que ya nos veremos un día allá en la Cofradía del Cielo. Papito, te amo con todo mi corazón. Siempre.